Guggenheim: pague y será un artista.

¿Dispone de dinero y quiere ser un gran artista? Esta es su oportunidad, no es que sea barato pero tiene el éxito garantizado. Además ¿para qué va a desperdiciar su vida lidiando con marchantes, críticos, galerías y compradores? Vamos a ver, ¿a qué se dedica? No, no tiene que ser artista, cualquier cosa que sea moda lo venderemos como arte. Tanto si se dedica a la venta de muñecas, de motos o de puré instantáneo, siguiendo nuestras pautas podrá preparar una campaña para que parezca el hermano aventajado de Picasso.



Para ello vamos seguir el modelo de un reputado especialista, el señor Giorgio Armani. Según publica el New York Times su primera jugada fue una filantrópica donación de 15.000.000 de dólares a la Fundación Guggenheim. ¿Se le escapa un poco del presupuesto? Bueno, ya le advertimos que no sería barato.

Inmediatamente tenemos que preparar es lo que los técnicos llaman una plataforma de marketing, eso sí, un poco adornada. No se puede decir: mira, una empresa que tiene un montón de empleados que diseñan cosas. Por ahí no vamos bien. Si se quiere pasar por sensible y espiritual basta con invocar a oriente. Puede que sea un recurso manido, pero siempre funciona. Si vende puré instantáneo diga que su arte surgió de la fusión de la patata americana con las milenarias técnicas destilatorias del arroz, descubiertas por el maestro chino Xiong Okayé. A ver quién dice que no. Observe como lo plantea el Guggenheim:

"Se puede apreciar la transposición directa de elementos de la cultura japonesa en las versiones que hace del kimono tradicional o de la armadura o-yori de los samurais".
Hay que decir que ha roto con los moldes (requisito muy recomendable para los artistas de verdad). Su puré supuso una verdadera revolución, cambió las conductas rompiendo con la elaboración manual anterior. Vea como lo plantea la crítica artística del museo:

"Armani inició una auténtica revolución en el mundo de la moda con su chaqueta desestructurada y sin forro para el hombre". (...) "Tres meses más tarde presentó su chaqueta igualmente desdestructurada para la mujer".

¿Le parece que eso no se lo va a tragar nadie? Pues no se pierda nuestros consejos. Estos eslóganes que aparecen en la documentación que entrega el Guggenheim se repiten en todos los medios; como una revista de arte de España que le dedica 6 páginas en color y que habla de las 400 "piezas" de la muestra. Incluso la revista anuncia en su artículo el lanzamiento de una línea cosmética del modisto.
Eso nos recuerda la conveniencia de sacar un nuevo producto. Por ejemplo el puré de verduras instantáneo. Con la promoción que obtendrá sin pagar en los medios, conseguirá la mejor campaña de lanzamiento.



Luego hay que hacer una fiesta y atraer o alquilar a los famosos que son seguidos por todo tipo de prensa.

También es importante no dejar fuera a ningún cliente potencial. Tiene que decir que el puré es la fusión de lo occidental con lo oriental, la cocina tradicional con la moderna, lo práctico con lo sofisticado, etc. Vea como lo plantea el empresario italiano desde su caja de resonancia de titanio:

"Lo moderno con lo tradicional, Oriente y Occidente, negro y blanco, lo viejo y lo nuevo, lo funcional y lo caprichoso, lo elegante y lo deportivo. Su estilo es a la vez muy sofisticado y prêt-à-porter, comunica una confianza serena, sobriedad y refinamiento, así como una cierta sensualidad con vocación democrática".

Es decir que es bueno como crecepelo y como depilatorio todo en uno, ah y no se olvide de ser democrático. 

También es conveniente colocar un jingle publicitario que lo llamaremos "música creada expresamente para la exposición" que en el caso de Armani combina melodías atávicas con ritmos orientales pero sin tener la predominancia suficiente como para eclipsar mínimamente la exposición.
No se preocupe si piensa que la gente puede ser reticente a dar el paso de ir a adquirir el producto. Podemos añadir una línea para que vayan a comprar su puré ya que quien lo hace está pagando por una comida ancestral en la presentación del futuro, un símbolo de inteligencia y eficacia. ¿Le parece que nos estamos pasando de la raya? Pues lea lo que dice el museo:

"Adquirir un traje de Armani se ha convertido en un rito de iniciación, un símbolo del éxito ansiado o logrado".

Para ser un artista reconocido existen dos caminos. Puede adentrarse por las inciertas veredas de la creación, enfrentarse con los propios fantasmas, parir una obra propia, alejada de las modas pero cercana a lo personal y siempre entendida por una minoría, o poner dinero. Si el problema es hacer el dinero, siempre puede montar un museo de arte contemporáneo.


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