En
la primera mitad del siglo XX el arte estaba influido por el impresionismo y se
dedicaba a representar nuestros paisajes y nuestras costumbres y hace parte de
nuestra memoria visual. A partir de los años cincuenta se da paso a la
generación de los grandes maestros, quienes establecen una ruptura y abrazan
el arte moderno. Dos grandes representantes del arte en nuestro país que
hicieron parte de esta generación, ambos españoles, Obregón
y Roda ya no están con nosotros pero su legado inspira generaciones completas.
Los
setentas son tiempos de realismo y de fortalecimiento del grabado, disciplina
que hoy cuenta con pocos representantes. Progresivamente se fue avanzando hacia
la instalación y el performance que dominó el panorama en la primera
mitad de los noventas, ya decantado esto, hay obras muy buenas en estos medios
y artistas muy serios que representan al país.
De
la segunda mitad de los noventas a hoy la fotografía y el arte digital
se han ido abriendo paso y el público ha empezado a aceptarlos gracias
en parte a la difusión y apoyo institucional. La pintura que hace diez
años se vio un poco marginada de los salones (con contadas buenas excepciones)
hoy parece estar renaciendo, pero eso solo lo dirá el tiempo. |