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Paul Klee, instrucciones para dibujar los sueños
Texto de
Carlos Yusti (Chile) en exclusiva para Stylusart.
Los surrealistas (tanto en pintura, literatura y fotografía) se encargaron de diseccionar el sueño tenían a Freud a sus espaldas e intelectualizaron esa necesidad de soñar. Pero hay un pintor que asumió los sueños en sus pinturas desde una óptica límpida y sin artificios intelectuales de ningún tipo. Me refiero a Paul Klee cuya pintura es un sutil canto a esa imprescindible capacidad de soñar que todos tenemos.
La actividad artística de Paul Klee (1879-1940) se inicia en 1898. Estudia pintura. Luego de dos años pasa a la academia y tiene como profesor a Franz Von Stuck. Viaja a Italia y París. En 1906 contrae matrimonio con la pianista Lily Stumpf. Klee asume con rigurosidad su carrera de pintor. Se integra con pasión a la agitada vida artística de Munich donde se dan cita todas las tendencias nacientes del arte moderno..
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1914
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El Pez de Oro
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La obra pictórica de Klee en un principio fue gráfica. Compuesta por dibujos y aguafuertes trabaja sólo con negros y grises. Su dibujo tiene algo de caricaturesco, tiene un perverso toque irónico. Después de su segundo viaje a París está impresionado por el trabajo de Cezanne. Le gusta ese tratamiento fragmentario del color que hace el maestro francés. Pero a Klee no le gusta imitar y se limita a experimentar. En vez de trabajar trozos de color trabaja con grandes bloques de color. Sintetiza lo más que puede y se concentra en el pequeño formato y la acuarela. En obras como "En la Cantera" y "Casas junto al pedregal" la gama cromática y las manchas de color diferencian el espacio o proporcionan contornos de luz y sombra tanto al paisaje como a los objetos.
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El abstraccionismo en Klee tiene su soporte principal en el color, no obstante tampoco desecha elementos figurativos con rasgos fantásticos o como salidos del sueño. La figuración en esta de color tiene, como en sus primeros dibujos, mucho de caricatura, algo de expresionista y cierto humor casi infantil. En Klee la figuración no es narrativa, ni mucho menos calcada de la realidad. Son figuras salidas de un imaginario intimista("Genio sirviendo un ligero desayuno") con la peculiaridad que son personajes autónomos de las combinaciones cromáticas.
Klee experimentó sobre la superficie de la tela para crear texturas. Así mismo algunas de sus pinturas poseen claras referencias al cubismo, con la singularidad que los paisajes y las figuras se integran con mucha armonía a las figuras geométricas.
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Ad Parnassum
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Embarazo
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Los manuales de la historia del arte aseguran que para Klee la pintura era una forma de meditación interior. Lo que no aclaran dichos manuales es la economía de medios pictóricos que utilizó para lograr resultados tan profundos y excelsos. En efecto Klee se fue por la tangente, se refugió en los misceláneo y desecho los grandes formatos para asumir la pintura como un juego de niños. Su pintura parece un sueño idílico. Parece una puerta de escape de la realidad. Y quizá fue un túnel para escapar de una realidad grotesca y absurda. No por casualidad los Nazis incluyeron muchas de sus pinturas en la exposición de Arte degenerado. Sus últimos cuatro años de vida posee tintes kafkianos. Por un lado la enfermedad y por el otro lado la burocracia fosilizada en torno a su obra.
Klee supo dibujar los sueños con un candor infantil inigualable, supo encontrar lo grandioso sin recurrir a la estridencia. Su pintura es un manual de instrucciones para que seamos capaces de dibujar lo que soñamos. Su pintura es el recuerdo de lo mejor que hay en nosotros: criaturas del color tratando de vencer el discurso de la oscuridad y las sombras.
Carlos Yusti ( Chile)
carlosyusti@cantv.net
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