|
"Vivir, jugar, amar, pertenecen al campo
del genio; en cambio, la institución del Estado,
la policía, las fábricas y la familia
son frutos de nuestros talentos."
Robert Filliou
Robert Filliou sigue siendo
un gran desconocido, a pesar de ser considerado un artista
de culto y uno de los creadores más insólitos
de la segunda mitad del siglo xx. Relacionado con el
movimiento internacional Fluxus, la originalidad y riqueza
conceptual de su trayectoria personal y artística
se resisten a cualquier tipo de clasificación.
Las obras de Filliou están dotadas de un sentido
del humor muy sutil, en ellas abundan los juegos de
palabras y se caracterizan por su extrema sencillez
formal y la pobreza de sus materiales. Son nómadas,
transportables, precarias y abarcan múltiples
registros como la poesía, el teatro, la escultura,
el cine, el vídeo y la performance.
Para Filliou el arte era un vector de cambio social
y de liberación frente al determinismo dominante,
y su intención era comunicar un nuevo "arte
de vivir".
Su noción
de creación contemplaba tanto la invención,
la idea, como la realización, aunque Filliou
prestaba más atención a la puesta en acción,
que a la calidad artística formal alcanzada.
Consideraba que la genialidad es una propiedad a priori
de la existencia humana, pero que la mayoría
de las personas están demasiado ocupadas en ejercitar
sus talentos.
A principio de los
sesenta Realizó acciones de calle solo o en colaboración
con Emmet Williams, siendo uno de los precursores de
la "poesía en acción".
Por las mismas fechas conectó con los ambientes
artísticos de y progresistas de París
a través de Daniel Spoerri. En aquel entonces
Robert Filliou estaba trabajando sobre una de sus ideas
fundamentales, la noción de "creación
permanente".
La "creación
permanente" es un proceso que invita a la participación
y que puede acontecer en cualquier lugar, como lo demuestra
su obra L'Immortelle Mort du Monde (1960), calificada
por el artista como "poesía visual".
En 1965, la necesidad de compartir y de intercambiar
sus reflexiones condujo al artista a abrir junto con
George Brecht La Cédille qui sourit, concebida
como un centro internacional de "creación
permanente", un taller-escuela de espíritu
Fluxus donde eran fundamentales el humor, el desapego,
la buena voluntad y la participación. Sin maestros
ni alumnos, ellos invitaban a otros artistas y creaban
juegos, poemas o jeroglíficos que vendían
por correo, y que serían precursores del mail
art.
En 1970 Filliou anunció "a los gobiernos
europeos que con tanta frecuencia se han enfrentado
en guerras" la creación de una comisión
mixta, COMMEMOR, para el intercambio entre países
de sus monumentos a los muertos, una obra que él
integró en el conjunto A Contribution to the
Art of Peace. Al año siguiente el artista se
instaló en las salas del Stedelijk Museum de
Ámsterdam, que bautizó con el nombre de
Territoire de la République Géniale (1971),
proyecto que invitaba al público a crear su propio
territorio, su propia "república",
donde el genio humano pudiera desarrollarse sin trabas.
En los últimos años de su vida se retiró
a un monasterio tibetano francés.
Y
tu ¿que opinas?
Manda
tu opinión al foro
|
Robert
Filliou

La
Cédille qui sourit
The
Frozen Exhibition
Broodthaers,
Marianne and I Walking By Düsseldorf
|