Es
la mayor retrospectiva de Edouard Manet (1832-1883) realizada desde la que se
presentó en París y Nueva York en 1983, y cobra una especial relevancia
debido a la visita al Museo del Prado realizada por el propio Manet en 1865.
La
exposición nos ofrece un amplio recorrido por su obra, desde sus inicios
(El cantante español, 1860, Nueva York, Metropolitan Museum of Art), pasando
por su viaje al Prado, que marcará su "período español"
(El Balcón, 1868-69, París, Musée d'Orsay), hasta llegar
a la culminación de su arte (Un Bar en el Folies-Bergère, 1881-82,
Londres, Courtauld Institute of Art).
Organizada
por el Museo Nacional del Prado con el patrocinio de la Fundación Winterthur
y la colaboración de la Comunidad de Madrid, ha sido posible gracias a
los generosos préstamos de más de treinta instituciones y coleccionistas
privados.
Manuela
Mena, Conservadora jefe del Departamento de Pintura del S. XVIII del Museo Nacional
del Prado, ha comisariado la exposición con la colaboración de un
equipo de especialistas españoles e internacionales.
La exposición
forma parte de una amplia colaboración con el Musée d'Orsay (París)
y el Metropolitan Museum of Art (Nueva York), que han presentado recientemente
la muestra "Manet-Velázquez: el gusto francés por la pintura
española", aunque en el caso del Prado la exposición se centra
exclusivamente en Manet con la finalidad de explorar los logros de uno de los
pintores más innovadores e influyentes del siglo XIX.
Manet
en el Prado adquiere además un especial significado puesto que el propio
artista realizó una visita a este museo en 1865, movido por su interés
por la pintura y los temas españoles pero también por su conocimiento
de los maestros antiguos, como Tiziano y Rubens, por los que sentía una
profunda admiración.
Esta visita resultó de una importancia
capital para el desarrollo de su arte. La exposición reflejará la
impronta que la escuela española dejó en el pintor francés,
sus relaciones con Velázquez a quién definió como el
pintor de los pintores o Goya, además de presentar al Manet amigo
de artistas, músicos y escritores y también al Manet independiente,
el que fuera uno de los máximos exponentes de la modernidad en el arte.
La
exposición incluirá todos los géneros de la obra de Manet
el retrato, los bodegones, la pintura de historia y la religiosa y
hará un amplio recorrido desde sus inicios cuando se centra en temas españoles
en la búsqueda de una forma moderna de pintar (El cantante español,
1860, y Mlle. Victorine Meurent en traje de espada, 1862, Nueva York, Metropolitan
Museum of Art), pasando por su viaje al Prado, que marcará profundamente
su período español (El Balcón, 1868-69, París,
Musée dOrsay), hasta llegar a la culminación de su arte. Destaca
la presencia de una de las obras maestras del final de su carrera, Bar del Folies-Bergère,
1881-82, que rara vez se exhibe fuera del Courtauld Institute of Art de Londres.
La
organización de esta muestra ha contado con el apoyo de más de treinta
instituciones, y coleccionistas privados que contribuyen a la exposición
con sus generosos préstamos. Gracias a ello, se podrán ver en el
Prado muchas de las mejores obras de Manet.